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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Hada pesada nunca muere

Espera, espera...

Sí, demasiado polvo acumulado. Se han formado hasta telarañas. Lo sé, soy terrible. Demasiados meses sin aparecer por este rinconcito que tanto me esforcé para que fuese acogedor. Mis dedos están entumecidos psicológicamente y ya no se mueven con tanta fluidez (seguramente ésta será la frase más rara que hayáis leído en todo el día, pero no os hagáis ilusiones, que acabo de empezar...). Ahora mismo no tengo demasiada confianza en mi misma y no sé cómo seré recibida de nuevo, o si lo seré, pues dejé de subir entradas porque veía extremadamente vacío el mundo de blogger. 

Pero he superado el que a nadie le interese lo que tenga que decir. A mi sí que me interesa contarlo. Y en todo este tiempo desaparecida de la blogosfera he aprendido una lección: Que soy gilipollas. Así que como las malas hierbas nunca mueren (ni las bloggeras tocapelotas) estoy de vuelta para hablar de Disney, de libros y sobretodo de mi vida. A aburrir a los morbosomasoquistas que disfrutan (o disfrutaban) con mis torturadoras entradas kilométricas sobre las aventuras y desventuras de Lily Bell por el mundo.

Así que aquí estoy.

Y además me he hecho flequillo y me he teñido de rojo. Toma.


Ola k ase

Anuncio oficialmente que El Lirio y la Campana vuelve a estar abierto, tengo muchísimos proyectos que contaros, estoy emocionadísima con Moana y me gustaría seguir vomitando parrafadas sobre lo torpe que soy en la vida. ¡Y mis muñecas! Oh, me muero por enseñároslas. Y por volver a reseñar libros (aunque no sé si esos textos incoherentes de fangirl mojabragas se podían llamar reseñas). Y en general por volver a leeros. A todos. 
Y si resulta que en estos meses mis fieles campanillas han desaparecido... Algún día volverán y se encontrarán con que Lily sigue vivita y coleando, dando traspiés, avanzando un paso y retrocediento veintisiete y medio, pero viva al fin y al cabo. 

Estoy de vuelta, bitches. Y no pienso pagaros un oftalmólogo. 

Pero os quiero.


Aquí estoy porque he venido.

Próximamente desvariaciones varias.

¡Un polvillo mágico (de hadas, de hadas) para todos!


PD: Como soy una hadita buena (cuando no estoy siendo una hadita mala) dejo el buzón de sugerencias abierto a mis queridas campanillas. Tengo muchas cosas de las que hablar, pero también me gustaría saber qué es lo qué os gustaría leer. ¿Qué temas os gustaría que tratara? ¿Sobre qué os gustaría leer? (cualquier tema relacionado con Disney y la animación, reflexiones, anécdotas, Tags, reseñas, curiosidades...) ¡Aprovechad la oferta de ser torturados con un tema agradable, antes de que expire! ;) 


domingo, 3 de julio de 2016

Aquí estoy. O eso creo.

¡Muy buenas, criaturitas del Señor!



No, así no...

Veamos... Se abre el telón y aparecen un lirio y una campana. ¿Cómo se llama el...?



Vale, vale, así tampoco.

Entonces decidme vosotros, listillos: ¿Cómo demonios hago una primera entrada que cause buena impresión y sea atractiva (cosa que por el momento no estoy consiguiendo...)?
Mi buena amiga Liv me acaba de chivar por WhatsApp el pinganillo que haga una declaración de intenciones. Está bien, allá voy entonces (esta Liv, siempre salvándome el trasero): 

Me llamo Lily (¡hola!) y soy esa cosa tan adorable de la cabecera que está sentada sobre el cubo. También soy esa abejita a la que os darán ganas de abrazar en cuanto bajéis un poco más abajo de la entrada (¡pero aún no, que es sorpresa!).
No tengo pelos en la lengua y me gusta que el mundo lo sepa, así que vaticino que habrán muchas entradas en las que sea políticamente incorrecta, suelte más tacos de lo que debería o me pase horas hablando hechos de mi vida que a nadie le interesan. No esperéis que me disculpe.
Sin embargo, en el fondo soy un trozo de pan, mi corazón es blandito como un malvavisco, así que cuidaré a mis futuros seguidores como si fueran rositas de pitiminí. Estoy impaciente por volver a la blogosfera (¿aún se le llama así?), descubrir nuevos blogs que me hagan disfrutar y sobretodo, haceros disfrutar en este pequeño rincón del ciberespacio donde la cordura a veces brillará por su ausencia.
Estoy segura de que no soy la única. Y en parte por eso estoy aquí. Para potenciar un poco esa "chispilla" de locura que todos, unos más que otros, tenemos.

Pero, evidentemente, también me pondré seria. Soy una persona (en serio, soy una persona, de verdad) muy crítica, analítica, incluso puedo llegar a ser cínica. Así que abundarán las entradas donde, básicamente, me pondré a rajar de mala manera sobre problemas y situaciones actuales, siempre con la delicadeza y sutileza francesa que un test Facebook me dijo que tengo. 

Como habréis podido comprobar, tiro mucho de Disney. Y es que me encanta, es mi forma de vida. Los que me conocéis lo sabréis, claro. Los que no me conocéis, debéis saber que vengo recién mudada de una comunidad de blogs Disney en la que encontré a personas maravillosas y en la que vio la luz mi primer y adorado blog, Felices para Nunca Jamás. Si alguien de mi familia Disney me está leyendo, primero de todo: gracias por seguirme hasta aquí. Segundo de todo: hablaré de Disney. Claro que lo haré, y lo haré a menudo. He cambiado de blog pero sigo siendo Lily. Sin Disney no hay Lily. Tenedlo claro.

Pero, como anuncié en mi despedida de Felices, quiero darle una nueva visión a Disney, esa visión más madura y crítica que tuve en mis últimas entradas. Y también estarán los libros. Y el cine. Y el manga y el anime. Y la música. Y la animación no-Disney. Y además de aficiones, también habrá debates, críticas, anécdotas, consejos... Mil cosas de todas formas y colores que poco a poco voy a ir vomitando (con delicadeza francesa, como ya he dicho) en este blog para que crezca y sea un reflejo de mi.

Porque éste es mi blog. Y no es un blog de Disney, no es un blog literario, no es un blog de crítica social. Es el blog de Lily Bell. Y realmente espero de corazón que lo disfrutéis y que se os pegue aunque sea un 1% de la enorme ilusión que tengo yo respecto a este proyecto.

Bienvenidos.


PD: Aquí tenéis la abejita. ¿Tanto costaba esperar? Seguro que habéis bajado la barra lateral para verla en cuanto la he mencionado, ¿eh? 

PD2: A ver si alguien avispado adivina el (más que obvio) significado del título del blog.